Investigactiva es un espacio para que los niños de entre 2 y 8 años puedan investigar de forma autónoma. En esta ocasión los protagonistas son la naturaleza y las superconstrucciones. Toda una experiencia para jugar y aprender con la ciencia que no puedes perderte este fin de semana. Porque investigar, curiosear, jugar y aprender son innatos en los niños, estimula su capacidad de sorprenderse con un entorno creado especialmente para ellos.
Investigactiva, jugar con la ciencia
Investigactiva es un espacio de ciencia, diseñado para dar rienda suelta a la innata capacidad de las niñas y niños para preguntar, investigar y descubrir. En este espacio se acoge a los más pequeños y sus acompañantes adultos, con propuestas científicas pensadas expresamente para ellos.

En este taller se da rienda suelta a la curiosidad natural de niños y niñas, fomentando su capacidad para preguntar, explorar y descubrir. Rampas, péndulos, mecanismos, lupas, microscopios, mesas de luz, circuitos, balanzas, insectos, minerales y esqueletos forman parte de un amplio conjunto de materiales cuidadosamente seleccionados.
Este trimestre Investigactiva se renueva con propuestas centradas en la naturaleza, el cuerpo humano y la ingeniería. Los niños y niñas encontrarán materiales como un mecano gigante, pistas para canicas, torres de pajitas, globos levitadores, esqueletos, insectos, lupas digitales y mesas de luz, distribuidos por toda la sala.

Cada espacio propone retos y experiencias que acercan de forma práctica distintos contenidos científicos, como los animales, el cuerpo humano, el movimiento lineal y la rotación, la transferencia de energía, la electricidad o la geología, entre otros.
Investigactiva fomenta procesos de aprendizaje como la clasificación, la predicción, la experimentación y el uso de instrumentos que amplían nuestra percepción del entorno, además de actitudes fundamentales como el respeto por los materiales, la creatividad y el intercambio de ideas.
La actividad se complementa con una cuidada selección de libros de divulgación científica de gran formato, pensados para que los niños y niñas los consulten libremente y los utilicen como apoyo en sus exploraciones.

El espacio está diseñado para la exploración autónoma en familia: propone, pero no impone. Los niños y niñas pueden moverse con libertad, elegir qué les interesa, compartir descubrimientos con otros participantes, monitores o con sus propios familiares, y construir su aprendizaje a su propio ritmo.




