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10 síntomas para detectar si tu hijo sufre bullying

El acoso escolar es uno de los principales problemas en los colegios

Hace pocos días que comienzó el curso y l@s niñ@s vuelven a relacionarse después de muchos meses. Van a tener que enfrentarse a una nueva realidad y a cuestiones lamentablemente ya conocidas como el bullying. El acoso escolar es uno de los problemas que los padres deben vigilar de cerca pues cuanto antes lo detectemos más probabilidades habrá de atajarlo. Es esencial saber distinguirlo de las peleas de patio inadaptación o problemas puntuales.

Qué es el bullying

El bullying es cualquier forma de ‘maltrato’ físico verbal o psicológico entre escolares de forma reiterada y a lo largo del tiempo.

Son acciones y conductas en las que uno o varios alumnos insultan difaman amenazan chantajean difunden rumores pegan roban rompen cosas ignoran o aíslan a un compañero. Siempre que sea intencionadamente y de forma sistematizada y prolongada en el tiempo. Para que sea acoso debe existir una desigualdad de poder o un desequilibrio social psicológico o de fuerza física entre el acosador y la víctima. Ello trae como consecuencia que la víctima sienta indefensión sumisión e inferioridad.

Las redes sociales y el whatsapp han traído consigo además el ciberbullying. El acoso e intimidación a través de las redes e-mail chat o móvil. Las acciones más comunes son el envío de mensajes ofensivos y amenazas la suplantación de identidad el pirateo de la personal la difusión de información personal el retoque de fotos y videos comprometidos difusión de rumores…

Por ello desde que le damos un teléfono a un menor debemos estar pendientes de su mundo digital. No para espiar si no supervisar y proteger.

Perfil del niño acosado

Según los estudios de la Fundación Mutua Madrileña y la Fundación ANAR afecta en una proporción igual a niños y niñas (49% en el caso de ellos y 51% en ellas).

La edad más habitual son los 12-13 años.

Los desencadenantes: por ser diferentes por discapacidades defectos físicos ser poco abiertos o habilidosos en las relaciones sociales no seguir los gustos o tendencias de la mayoría. A veces los niños acosados destacan por inteligencia características de su personalidad (los más brillantes los más divertidos los justos los que se comportan mejor) e incluso los más guapos.

En ciberbullying en cambio hay más chicas que chicos y la edad media es de unos 14 años.

Cómo detectar el bullying

Existen síntomas que nos pueden hacer sospechar que nuestro hij@ padece una situación de acoso escolar o ciberacoso. Si detectamos que el niño o niña se aísla no se comporta o relaciona como antes. Incluso si empieza a manifestar enfermedades psicosomáticas: dolor de barriga o de cabeza. Pone excusas para no ir al colegio cambia el carácter vuelve de clase con material roto o perdido tiene la mirada huidiza cambia de hábitos de ropa para cubrirse son posibles indicadores de que algo le pasa en su entorno. Es posible que no sea acoso pero tiene algún problema que siempre debemos poner en conocimiento de su tutor cuanto antes para empezar a investigar entre todos los actores qué está pasando.

Síntomas de la víctima:

Un especial cambio de conducta en el niño o adolescente.

La víctima no quiere ir a clase.

Sufre el denominado síndrome del domingo por la tarde.

Moraduras injustificadas y golpes sin saber de dónde vienen.

Irritabilidad y nerviosismo.

Cambios de carácter.

Presenta tristeza injustificada.

No tiene ganas de ver a sus amigos ni de salir de casa.

Pérdida de objetos dinero para el almuerzo…

Cefalea dolores abdominales.

Conseguir que lo cuenten

Es importante establecer una comunicación con nuestr@ hij@ para poder detectar si puede ser víctima de acoso.

Los siguientes pasos ayudarán a conseguir esta relación de confianza:

preguntar cómo le ha ido cada día en el colegio o el instituto interesarse por sus amigos con quién pasa el recreo…

Si por cualquier respuesta o sospecha estamos preocupados es recomendable verbalizar la preocupación desde la calma sin adornos ni rodeos. Por ejemplo:

Me preocupa que pueda estar pasándote algo..

Te noto preocupado. Con la cabeza en otro sitio ¿hay alguien que te está molestando en el cole?

Muchas veces el pequeño o adolescente puede tener ‘miedo’ de contar lo que ocurre por si al enterarse todo el mundo el problema va a más y empeora. Tenemos que adelantarnos a este temor para tranquilizarle. Recalcar que lo que hable con los padres o con el tutor es confidencial nadie tiene por qué enterarse. Es su intimidad.

Es importante que confíe en los profesores y personal del colegio. Por ello debemos trasladar esa confianza. Si los profesionales no se ven apoyados si se sienten atacados o desautorizados es difícil actuar.

Es muy bueno hablar con ellos poner ejemplos de cómo tú mismo u otra persona pudo sobreponerse a las dificultades. Y que se pueden resolver. Aprenderá que todos hemos tenido problemas más o menos graves y que necesitamos contar con los demás para solucionarlos.

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